En Uniclima Solutions llevamos más de 15 años instalando y manteniendo sistemas de climatización en Madrid. En esta guía vamos a explicarte, con lenguaje claro y sin tecnicismos, cómo funciona realmente una aerotermia, en qué se diferencia de una caldera convencional, cuánto puede ahorrarte al mes en la factura de luz y gas, qué componentes intervienen en una instalación doméstica y qué debes tener en cuenta antes de contratarla.
Veremos también los rendimientos reales (COP y SPF), las subvenciones vigentes en 2026, los errores habituales que reducen la eficiencia y cuándo compensa (o no) sustituir tu sistema actual por una bomba de calor aerotérmica. Si tras leer la guía te quedan dudas específicas sobre tu vivienda, al final encontrarás cómo solicitarnos un estudio personalizado.
¿Qué es exactamente la aerotermia?
La aerotermia es un sistema de climatización basado en una bomba de calor aire-agua que extrae energía térmica del aire exterior y la transfiere al circuito de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria (ACS) de la vivienda. Lo hace sin combustión: no quema gas, gasoil ni biomasa.
Según la Directiva 2009/28/CE de la Unión Europea, la aerotermia es oficialmente una fuente de energía renovable cuando el factor estacional de rendimiento (SPF) supera 2,5. Las bombas de calor aerotérmicas modernas superan con holgura ese umbral.
¿Cómo funciona paso a paso?
Respuesta rápida: el sistema utiliza un circuito de refrigerante que se evapora, se comprime, se condensa y se expande de forma continua, capturando calor del aire exterior y entregándolo al interior.
- Captación. Un ventilador hace pasar el aire exterior por un evaporador, donde un refrigerante a muy baja temperatura absorbe el calor del aire y se evapora.
- Compresión. Un compresor eléctrico eleva la presión del gas refrigerante y, con ella, su temperatura hasta 60–80 °C.
- Condensación. El refrigerante caliente cede su energía al agua del circuito interior (suelo radiante, fancoils o radiadores de baja temperatura) en un condensador y vuelve a estado líquido.
- Expansión. Una válvula reduce bruscamente la presión del líquido, enfriándolo de nuevo, y el ciclo vuelve a empezar.
Partes de una instalación de aerotermia
Una instalación doméstica tipo está compuesta por cinco elementos claramente diferenciados:
- Unidad exterior (bomba de calor): contiene el compresor, el evaporador y el ventilador. Se coloca en fachada, patio o cubierta.
- Unidad interior (hidrobox): gestiona el intercambio al circuito de agua y suele integrar el grupo de bombeo y el vaso de expansión.
- Depósito de ACS: acumulador de agua caliente (normalmente 150–300 L) para cubrir picos de consumo en ducha, cocina y baños.
- Sistema de distribución: suelo radiante-refrescante (el más eficiente), fancoils o radiadores de baja temperatura.
- Control inteligente: termostato/ app móvil que ajusta consigna, programación y modos eco automáticamente.
Ventajas reales frente a una caldera de gas
Estas son las diferencias fundamentales entre una bomba de calor aerotérmica y una caldera de condensación de gas natural:
| Criterio | Aerotermia | Caldera de gas |
|---|---|---|
| Rendimiento (COP / η) | 3 – 4 (300–400 %) | 0,95 – 1,08 (95–108 %) |
| Fuente de energía | Aire exterior + electricidad | Gas natural (fósil) |
| Emisiones CO₂ | Casi cero con luz renovable | ~200 g CO₂/kWh |
| Frío en verano | Sí (mismo equipo) | No |
| Mantenimiento legal | Revisión cada 4 años | Inspección anual + 4 años |
| Vida útil media | 18 – 25 años | 12 – 18 años |
| Subvenciones 2026 | Plan MOVES / Next Gen hasta 50 % | Muy limitadas, en extinción |
¿Por qué la aerotermia es una opción sostenible?
- Energía renovable reconocida por la UE. Al menos el 75 % de la energía que entrega proviene del aire — una fuente inagotable y local.
- Cero combustión in situ. No hay quemador, no hay chimenea, no hay riesgo de escapes ni humos.
- Huella de carbono decreciente. A medida que el mix eléctrico español incorpora más renovables, la aerotermia se vuelve aún más limpia sin cambiar nada en casa.
- Compatible con autoconsumo fotovoltaico. Si dispones de placas solares, la aerotermia aprovecha los excedentes para ACS y climatización.
- Refrigerantes de nueva generación (R32, R290). Menor potencial de calentamiento global (GWP) frente a gases antiguos como el R410A.
¿Cuánto se ahorra con una aerotermia?
Respuesta rápida: en una vivienda tipo de 100 m² en Madrid, el ahorro medio frente a una caldera de gas oscila entre 500 € y 900 € al año en la factura energética combinada (calefacción + ACS + refrigeración).
La cifra depende de cuatro factores principales:
- Aislamiento de la vivienda — una envolvente térmica moderna multiplica el ahorro.
- Sistema de emisión — el suelo radiante eleva el COP real respecto a radiadores.
- Tarifa eléctrica — con discriminación horaria el ahorro mejora significativamente.
- Hábitos de uso — programación y temperaturas realistas (20–22 °C en invierno).
Instalación: 5 claves para que salga bien
- Contrata a una empresa certificada. Debe disponer de instaladores con carné RITE y certificación F-Gas. En Uniclima Solutions entregamos ambos por escrito.
- Pide un dimensionado real, no un «café para todos». Un estudio de cargas térmicas según la norma UNE-EN 12831 evita sobredimensionar (caro) o infradimensionar (no calienta).
- Elige bien la ubicación de la unidad exterior. Ventilada, sin obstáculos y respetando distancias a ventanas y vecinos. El ruido es un 95 % de las reclamaciones mal resueltas.
- Integra control inteligente desde el primer día. Termostato con sondas exteriores y curva de compensación: el rendimiento real depende de ello.
- Exige una puesta en marcha documentada. Presiones, caudales, parámetros de fábrica y primera revisión al año incluidos por contrato.
Mantenimiento y vida útil
La aerotermia necesita poco mantenimiento, pero el que requiere es crítico:
- Revisión profesional cada 4 años obligatoria por el RITE (IT.3.3) para equipos de más de 12 kW.
- Limpieza anual del evaporador y de los filtros (el usuario puede hacer los filtros).
- Control del circuito hidráulico: presión del circuito primario, vaso de expansión y válvulas de seguridad.
- Estanqueidad del refrigerante: revisión según el reglamento F-Gas en función de la carga.
Preguntas frecuentes sobre aerotermia
¿Funciona la aerotermia en climas fríos como Madrid en invierno?
Sí. Las bombas de calor aerotérmicas modernas trabajan con garantía hasta temperaturas exteriores de −20 °C. En Madrid, donde las mínimas medias invernales se mueven entre −1 °C y 3 °C, una aerotermia bien dimensionada cubre el 100 % de la demanda sin necesidad de apoyo eléctrico.
¿Puedo sustituir mi caldera de gas por aerotermia sin cambiar los radiadores?
Sí, pero con matiz. La aerotermia rinde mejor a temperaturas de impulsión bajas (35–45 °C), propias del suelo radiante. Con radiadores convencionales la temperatura de impulsión sube a 55–60 °C y el COP baja. Lo ideal es valorar radiadores de baja temperatura o suelo radiante; si no es viable, la aerotermia sigue siendo más eficiente que la caldera, solo que menos.
¿La aerotermia hace ruido?
La unidad exterior genera entre 45 y 55 dB(A) a un metro, equivalente a una conversación en tono medio. Con una ubicación correcta (lejos de ventanas propias y vecinas) y antivibratorios bien colocados, el ruido percibido dentro de la vivienda es prácticamente nulo.
¿Qué subvenciones existen en 2026 para aerotermia en Madrid?
En Madrid se pueden acumular los fondos Next Generation EU canalizados por la Comunidad de Madrid con las deducciones estatales IRPF por rehabilitación energética. Según el nivel de mejora, la ayuda combinada cubre entre el 40 % y el 60 % del coste elegible. Las ayudas son compatibles con fotovoltaica.
¿Cuántos años dura una aerotermia?
La vida útil estimada de una aerotermia de marca con mantenimiento profesional es de 18 a 25 años. El compresor y el circuito frigorífico son los componentes críticos; los ventiladores y sondas se sustituyen durante la vida del equipo.
¿La aerotermia sirve también para refrigerar en verano?
Sí. La mayoría de modelos reversibles dan frío en verano por el mismo circuito: con suelo refrescante (radiante invertido) o con fancoils. El EER (eficiencia en frío) típico está entre 3,5 y 5, es decir, más eficiente que un aire acondicionado convencional.