Reparación de aerotermia
Resolver una avería.
Servicio técnico · Uniclima
Una instalación de aerotermia se diseña como un sistema: bomba de calor, emisores, agua caliente, hidráulica y regulación. Sustituir el generador sin revisar el resto puede dejar una solución mal adaptada.

Cuéntanos qué sucede, cuándo empezó y si aparece un código. Marca, modelo y fotografías exteriores ayudan a preparar la consulta. El diagnóstico determina si conviene reparar; un síntoma aislado no confirma una pieza averiada.
Si el equipo funciona, compara el alcance de una revisión y las condiciones del mantenimiento. Limpieza, comprobaciones, repuestos y visitas correctivas no son lo mismo: revisa qué incluye la propuesta antes de contratar.
La selección del equipo y su instalación deben encajar con la vivienda. Pide un alcance que separe suministro, conexiones, adaptaciones y puesta en servicio. Si estás valorando reparar o sustituir, compara ambos presupuestos con el estado del equipo actual.
Explora el catálogo por marca, modelo y presupuesto. Consulta dimensiones, prestaciones y documentación de cada caldera. La compra del equipo no incluye la instalación: puedes consultar ese servicio por separado.
También puedes renovar tu equipo










IVA incluido. Instalación no incluida.
Ámbito: bombas de calor aire-agua y sus elementos asociados, según configuración. La temperatura de impulsión, la demanda y la regulación influyen en el funcionamiento. No se asigna una potencia ni un ahorro sin conocer el edificio y la instalación.

Para plantear una solución hay que conocer edificio, aislamiento, clima, uso y emisores. El régimen de temperaturas de radiadores, suelo radiante o fancoils condiciona el funcionamiento. No se garantiza compatibilidad ni ahorro a partir de la superficie de la vivienda.
Hay que definir si el sistema produce ACS, cómo se acumula y cómo se distribuyen las zonas. El esquema hidráulico debe justificar los elementos previstos, su capacidad y el control. Un depósito de inercia o un acumulador no se selecciona solo por el espacio disponible.
El emplazamiento exterior, la ventilación, el acceso de mantenimiento, el ruido y el suministro eléctrico deben revisarse. La propuesta debe distinguir equipo, hidráulica, regulación, adaptación de emisores, obra y medios auxiliares, así como las comprobaciones y documentación aplicables.
Pide una relación de referencias y un alcance desglosado. El coste de uso depende de demanda, temperaturas, regulación y tarifa; no equivale a la potencia nominal ni al consumo instantáneo indicado en una ficha. Las ayudas, cuando existan, se comprueban según la convocatoria vigente y no se presuponen.
Añade localidad y condiciones de acceso. Envía únicamente fotografías que puedas tomar sin desmontar equipos ni exponerte a riesgos.
Resuelve tus dudas
Averías, instalación, mantenimiento y compra: encuentra la respuesta para tu equipo y prepara mejor tu consulta.
Depende de su capacidad y de la demanda a la temperatura de trabajo prevista. Requiere estudio; no puede asegurarse por el tipo de radiador solamente.
No sin una comparación con hipótesis y datos concretos. Uso, aislamiento, temperaturas y precio de la energía cambian el resultado.
Solo si el diseño, los emisores, el control y el alcance contratado la contemplan. No toda instalación de aerotermia ofrece las mismas funciones.
Indica el equipo, la marca, el modelo, la localidad y lo que necesitas: reparar, instalar o mantener. Añade las condiciones de acceso si afectan a la intervención. La página describe el servicio; la disponibilidad, el alcance y la visita se confirman al consultar.
Solicita el alcance por escrito: diagnóstico, desplazamiento, mano de obra, materiales y posibles trabajos adicionales. Comprueba qué se incluye y qué queda fuera, los impuestos y las condiciones aplicables. Si el diagnóstico cambia la propuesta, pide confirmación antes de autorizar nuevas actuaciones.
No. La compra del equipo y la instalación son conceptos distintos. En la ficha se indica el precio y el suministro del modelo; para instalarlo hay que valorar la ubicación, las conexiones, la evacuación y las adaptaciones necesarias. Consulta ambos importes por separado antes de decidir.
Una vista general del equipo, su etiqueta de modelo y el aviso que aparece en pantalla. En una sustitución también ayudan las conexiones y el espacio alrededor, siempre desde una posición segura. No retires carcasas ni protecciones para hacer las fotos; evita incluir datos personales que no sean necesarios.
No permite concluirlo por sí sola. Describe cuándo aparece, si desaparece durante el funcionamiento, los avisos y si afecta a la calefacción o al agua caliente. Consulta el manual del modelo y solicita revisión si el funcionamiento es anómalo; no retires hielo golpeando ni manipules componentes.
Hay que conocer la configuración de producción y acumulación de ACS y qué indica el control. Envía referencias de la bomba de calor, módulo hidráulico y acumulador si existe, junto con el aviso. El síntoma no identifica por sí solo una sonda, una válvula ni un ajuste concreto.
No. La selección debe relacionar demanda, emisores, temperaturas, modulación y necesidades de ACS. Compara el proyecto completo, incluida la regulación y la hidráulica. Elegir por la potencia máxima del catálogo sin revisar el edificio no garantiza una instalación bien adaptada.
Las unidades y elementos que cubre: bomba de calor, hidráulica, acumulación, emisores o control, según el alcance acordado. Debe distinguir operaciones preventivas, incidencias, piezas y exclusiones, además de la periodicidad correspondiente al equipo y a la instalación.
Espacio, ventilación, acceso técnico, evacuación del agua, recorrido de las conexiones y condiciones acústicas del emplazamiento. La cifra sonora del catálogo no resuelve por sí sola la ubicación. Comunica distancias, obstáculos y restricciones del edificio para estudiar una solución concreta.
No hay respuestas con estos filtros. Prueba otra palabra o muestra todas las preguntas.
Resolver una avería.
Consultar operaciones preventivas y límites.
Del síntoma al siguiente paso

Conoce cómo se relacionan calefacción, agua caliente y equipo exterior antes de valorar tu instalación.
Leer en el blog →Decidir con información
Indica el modelo y si trabaja con suelo radiante, radiadores o fancoils. La temperatura de trabajo influye en la evaluación del sistema.
Aclara qué funciones tiene la instalación y cuáles fallan o quieres incorporar. No todos los sistemas de aerotermia ofrecen las mismas prestaciones.
Equipo, hidráulica, control y emisores deben valorarse juntos. No se puede prometer ahorro o seleccionar potencia únicamente por los metros cuadrados.
Tiene sentido estudiar la reparación cuando el fallo está localizado, hay repuesto compatible y el resto del equipo está en condiciones de seguir funcionando. Pide diagnóstico, alcance y coste antes de decidir.
Conviene comparar alternativas si hay fallos recurrentes, no se consigue el repuesto o el equipo ya no responde a tus necesidades. Incluye las adaptaciones de la instalación en la comparación; el precio del aparato no es el coste total del cambio.
No hay un porcentaje universal de ahorro ni un número de años que obligue a cambiar. La decisión requiere valorar el equipo y su instalación.